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ANTEPASADOS
I
Son hijos del rayo y del agua
ungidos de aceite entran al mar
hacen hablar a las piedras
y a los ríos
cuando pasan
los saludan las palmeras
y sus ofrendas
de coco y miel
de leche y ron
son aceptadas por los dioses terribles
II
Mi padre es dueño de la sal
de la harina
de la masa que amasamos
y del pan que ponemos sobre la mesa
mi padre es dueño del papel que escribo
de la leche que producen todas las hembras
del semen y del espíritu de las palabras
mi padre es dueño de las arenas de coral
de los manteles y de las sábanas recién tendidas
de las velas y de la esperma de las velas
mi padre es dueño de las azucenas
de los velámenes de la primera luz
de las nubes de las guanábanas
y de la nata sobre la leche
mi padre gusta de la pulpa del coco
de la neblina de la savia fresca
del nácar y de las flores de azahar
mi padre escucha mis oraciones
que yo le envío en medio de la noche
envueltas en blancas caracolas
cuando viene
pone ante mí su estera de espuma de mar
y allí se sienta
sonriente bajo su barba
III
En mí confluyen todas las aguas
soy el señor de los mares
arenas bajamares pleamares
me perturba todo lo salobre
también soy amo de la convergencia
allí donde se juntan y revuelcan
las aguas dulces y saladas
allí donde luchan
donde se aman y se quiebran
tengo mi reino bajo una roca
estoy
entre las aguas y las sangres que hierven
bajo aceites y vinagres que se lamen
donde una boca sorbe pensamientos que brotan
y una idea fustiga como un látigo
donde galopa una pasión
y tiembla
IV
Soy el señor de los caminos
mías son las calles las veredas
los senderos los barcos y sus aguas
las flechas y sus vientos
túneles y babeles
laberintos y mentes
pensamientos
venas arterias
ardores y deseos
manos y pies
ojos y corazones
palabras
gargantas zarpas lenguas
y sonidos
no sé que más recuerdo
pero sé
que si tiene sentido y se dirige
si se mueve y tiene pies
si vuela y tiene alas
principio o final
ida y regreso
o voluntad tan sólo
en fin si se desplaza
es mio mio y sólo mio
V
Soy el dueño de la miel y de las abejas
y de los sueños que pueden curar viejas heridas
quien viene a mí
puede escuchar enjambres
en medio de la noche
y dormir con una gota de ambrosía
en los labios
para endulzar los sueños
VI
(En qué callada hora
decidieron dejar este legado)
Era pecado el sexo
bien se nota en el daguerrotipo
en los bigotes tiesos
y en las bocas
abuelos bisabuelos y parientes
todos de largas barbas y sombreros de copa
con labradas polainas y chalecos
leontinas de oro y bastones de conteras de plata
las abuelas y tías
de encaje y de sedas los vestidos
los cabellos recogidos en moños
sobre los hombros los bordados chales
aquí aparecen frente a la fuente
en el patio interior de la casona
rodeados de naranjos
lloraban a sus muertos
VII
En el traspatio han quedado otros antepasados
que no aparecen en el daguerrotipo
son secretos son tambores
son temores que entran y salen por las puertas cerradas
son
Pedro y Pablo Carabalí
Tomasa Suama
Cleto Gangá
son
José Congo
y Andrés Bibí
Julián Lucumí
Jacinto Arará
VIII
Ven padre vengan dioses vengan hermanos
todos guerreros parientes varones
vamos al río a celebrar el rito de las armas
ciegas de furia van las aguas de Okkó
hundámonos en ellas
ya están prontos los aceites
y las manos de las hembras más bellas para ungirnos
aquí las amaremos Okkó en tus orillas
bebiendo los brebajes y vistiendo las pieles
que han preparado para nosotros
aquí el león y la pantera
aquí la hiena
aquí el tigre y la onza aquí la danta
todos seremos
las mujeres desnudas en la orilla
ebrias Okkó de nuestra virilidad y nuestra fuerza
y nosotros Okkó bajo las aguas
con las armas erguidas
mira la fiera lucha bajo las ondas
danzan el ojo del halcón y el colmillo del tigre
la agilidad del ciervo
la fuerza del león
ahora
nos cubrimos Okkó
con la piel de la pantera
el manto de la noche
para ser invisibles a nuestros enemigos
cansados y felices volvemos a la orilla
las mujeres descansan
recibe ahora Okkó nuestras ofrendas
IX
Babá
encerré en un círculo de sal
la herida de mi nacimiento
y atada a mi ombligo la enterré
en el lecho de un río
por donde cruzan voraces las aguas
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